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Las 8 dudas más importantes durante el embarazo

¿Estás embarazada o crees estarlo? ¿Tienes dudas sobre situaciones sobre el embarazo? Aquí te cuento las más habituales, sigue leyendo…

1. ¿Me he quedado embarazada?

 

Si tienes sospechas de poder estar embarazada y todavía no es el momento en el que un test de embarazo te daría un resultado positivo, debes estar atenta a estos síntomas de embarazo.

La duda surge si estás buscando embarazo o si por el contrario, sin buscar embarazo, has tenido relaciones sexuales con eyaculación en tu vagina sin método anticonceptivo. Lo más frecuente es que los espermatozoides, hayan ascendido por tu vagina, cerca del momento de la ovulación, pero puede suceder en cualquier otro día del ciclo, incluso durante la fase menstrual. 

Puede ser que estos síntomas de embarazo que enumero a continuación los empieces a sentir a partir de la 6 semana de gestación, esto sucede en 7 de cada 10 mujeres que están embarazadas, aunque puede ser que los empieces a sentir antes de notar el retraso de la regla. 

Estos síntomas de los que hablo ahora son de presunción de embarazo, para confirmarlo debes tener un test de embarazo positivo. Los síntomas varían en cada mujer, pueden ser muy claros o pasar más desapercibidos.

 

CAMBIOS EN EL PECHO

Uno de los primeros síntomas son los cambios en la sensibilidad, color y tamaño de tu pecho.

Puede ser más sensible e incluso molesto al tacto y/o al movimiento. Puede ser que el color de la areola se oscurece y aparecen unos “bultitos” en ella. Y también a veces aumenta de tamaño. Estos síntomas pueden aparecer los días anteriores de tener tu menstruación y por ello puedes dudar entre si estás embarazada o vas a tener la regla. Ocurre por el aumento de tus niveles hormonales, y según avanza el embarazo continuarán aumentando poco a poco, estás preparándote para la lactancia.

DOLORES DE LA PELVIS

Otro síntoma que a veces se confunde con la sensación de empezar la regla es tener dolores pelvianos, motivados en este caso por la congestión y crecimiento del útero.

Los síntomas que enumero a continuación, no se suelen observar los días premenstruales y pueden ser unos síntomas que nunca habías tenido antes.

 

SENTIDO DEL OLFATO MÁS DESARROLLADO

Si notas que tienes el sentido del olfato más desarrollado y empiezas a oler nuevos olores, o los habituales te resultan molestos, puedes ser que estés embarazada. Como hembras mamíferas que somos, desarrollamos especialmente el olfato para detectar varias cosas:

alimentos en mal estado, algún depredador que se acerca, etc.

NÁUSEAS Y VÓMITOS

También las hormonas del embarazo, sobre todo la gonadotropina coriónica, hace que puedas sentir náuseas y vómitos frecuentemente al levantarte por la mañana, aunque también puede ser a lo largo del día. Normalmente esto hace que estés mejor con el estómago lleno, y ayuda a evitar hipoglucemias que son malas para tu hijo en formación, por eso algunas mujeres sienten un hambre voraz. Casi la mitad de las mujeres mejoran al finalizar el primer trimestre, aunque hay algunas que llegan así al parto. Hay muchas teorías sobre el origen y la solución de estas molestias, mejor lo dejamos para otro artículo más adelante.

ABDOMEN HINCHADO

Otro síntoma que puedes notar es que tu abdomen está más hinchado de lo habitual, aunque tu útero aún es muy pequeño, ya puedes empezar a notar que no te puedes abrochar bien los pantalones y que te aprietan, suele pasar sobre todo, si no es tu primer embarazo. También puedes tener flatulencia y estreñimiento, esto es debido (como todo) a la progesterona que hace que se enlentezca el tránsito intestinal. La progesterona, junto con los estrógenos, hacen que se relajen muchas de las fibras del cuerpo, entre otras los vasos sanguíneos y por ello disminuye la tensión arterial, el flujo de sangre se hace más lento y puedes sentir mareos y desmayos al inicio del embarazo. Lo mejor es ponerte tumbada en el suelo con los pies en alto, más adelante la postura mejor será tumbada sobre el lado izquierdo para no comprimir la vena cava.

CAMBIOS EN LA TEMPERATURA BASAL

Si conoces las variaciones habituales de tu temperatura basal, observarás que cerca del momento de la ovulación puede aumentar medio grado y mantenerse allí hasta el inicio del próximo ciclo menstrual. Sin embargo, si se mantiene alta más de 18 días, esto puede ser señal de un embarazo. Puesto que como sabes, la segunda mitad del ciclo, dura 14 días para todos los ciclos y todas las mujeres, es fijo y lo que varía es la primera mitad del ciclo.

CAMBIOS DE HUMOR

Es normal tener cambios de humor durante el embarazo, está causado también por las hormonas del embarazo, que afectan a los neurotransmisores. Puedes notar grandes cambios de humor, pasar de la tristeza a la alegría sin causa aparente, estar más sensible a ciertas situaciones tanto positivas como negativas, tener dudas, miedos, irritabilidad, ansiedad, etc. Si notas que te supera esta situación, no puedes trabajar responsablemente como antes, notas que quieres hacerte daño a tí o a tu bebé, entonces, debes pedir ayuda profesional, puesto que para eso estamos. Nuestra función es ayudarte, apoyarte, comprenderte, sin emitir juicios de valores ni imponer nuestro criterio.

MUCHAS GANAS DE ORINAR

Si te pasas el día orinando puede ser otro síntoma de embarazo, por dos motivos. Al aumentar la cantidad de líquidos corporales, el filtrado glomerular también aumenta y por lo tanto tienes más orina en la vejiga. El otro motivo es que el útero se redondea con el embarazo y comprime la vejiga, a medida que éste aumenta, va ocupando el espacio libre que hay en tu abdomen y se libera la vejiga, hasta el 3o trimestre que vuelve a comprimirse otra vez de nuevo por el tamaño de tu bebé y vuelves a pasarte todo el día y la noche de viaje al baño.

LEVE SANGRADO

Un sangrado unos 7-10 días tras la ovulación, puede ser un síntoma de la implantación del óvulo fecundado en el útero. Suelen ser unas gotitas rosadas o marrones, verás que es diferente a la menstruación. En el embarazo, si notas algún sangrado, debes acudir a un centro médico.

CANSANCIO

También puedes notar más cansancio del normal, duermes mucho y sigues teniendo sueño. Debes tumbarte a mediodía e intentar dormir y descansar lo máximo posible. Ten en cuenta que además de interrumpir el sueño por levantarte por la noche para ir al baño y puede que las náuseas también te despierten o te mantengan sin comer, estás creando una nueva vida y esto es un trabajo agotador.

AMENORREA

Otro signo de embarazo, bastante importante, es la amenorrea, es decir la falta de menstruación. Si tu regla se retrasa, sobre todo si eres regular, te hará sospechar de un embarazo. Entonces, pasados por lo menos 3-4 días de la falta de la regla, aunque es más fiable si esperas 6-7 días, podrás hacerte un test de embarazo. (enlace a mi artículo sobre test de embarazo). Y salir de dudas……Si pasan 3 meses sin tener la regla y sin estar embarazada, es bueno que acudas a tu ginecólogo para saber el motivo de esta amenorrea.

2. Implantación, embarazo molar y relaciones

¿Qué es la implantación?

Después de la ovulación, el óvulo se desplaza hacia el útero. Tras 4 días aproximadamente,  llega al útero ya convertido blástula, y se adhiere a la mucosa uterina. La implantación es la unión la blástula a la mucosa del útero. El sangrado de implantación, se produce al adherirse el blastocisto fuertemente al endometrio, muy vascularizado, por lo que a veces hay un pequeño sangrado en ese momento entre el día 6 y 12 tras la fecundación. A efectos de semanas de embarazo, la 3-5 semana. Es decir un poco antes de la semana 4 que sería la siguiente regla según tu ciclo.

¿Cómo se diferencia de otras causas de sangrado?

Hay que diferenciar el origen del sangrado, puesto que puede ser sospecha de embarazo, de un aborto, de la regla, una herida vaginal o bien de una posible infección.

Se diferencia de una regla, primero porque se produce unos días antes del momento esperado para la regla regular. Es de color marrón, o rosáceo, y no tiene sangre fresca como la regla. También es de menor volumen, pueden ser unas gotas, y dura normalmente 2-3 días, mucho menos que la regla.

Para confirmar si se ha producido un embarazo, se debe hacer un test de embarazo (unos días tras la esperada regla), y ver si tienes los síntomas de embarazo, que te lo pueden confirmar. .

El sangrado, puede ser un síntoma de aborto, se diferencia porque en este caso suele ser una hemorragia, no un sangrado  y se acompaña de dolores en la zona abdominal.

Si fuera el sangrado por una herida vaginal o en el cuello del útero, éste no tiene porqué coincidir con esos días concretos, y puede producirse tras relaciones sexuales, porque los estrógenos del embarazo, hacen que la mucosa esté más congestionada e irrigada de sangre, y cualquier  roce produce sangrado, rojizo al principio y a las horas, adquiere un color marrón. Normalmente con el sangrado de implantación, se tiene algún otro síntoma de embarazo.

Para diferenciarlo de una infección vaginal, debemos observar si hay picor, escozor, flujo de color diferente al habitual, olor fuerte, y/o fiebre.

Tampoco quiere decir que, el hecho de que no exista sangrado de implantación, no haya implantación y por tanto embarazo. El sangrado por implantación es un acontecimiento que puede producirse o no en el embarazo. Suele presentarse en un 25-30% de las mujeres embarazadas, por lo tanto, la mayoría de las mujeres no lo presentan.

3. Embarazo ectópico, sintomas y causas

Como hemos comentado en el artículo sobre “El sangrado en el embarazo” ¿Cuándo ir al médico?, si tienes una hemorragia, SIEMPRE debes acudir a urgencias del hospital más cercano.

Vamos a analizar un poquito más en profundidad el sangrado en el 1 trimestre, puede estar causado por un embarazo ectópico, aborto, la implantación, o un embarazo molar.

 

Qué es el embarazo ectópico

Es un embarazo que ocurre por fuera del útero. El sitio más común para un embarazo ectópico está dentro de una de las dos trompas de Falopio (98% de los casos). En raras ocasiones, los embarazos ectópicos pueden presentarse en los ovarios, el abdomen o el cuello uterino.

Es la causa más frecuente de morbilidad y mortalidad materna en el 1 trimestre de embarazo, porque si continúa adelante el embarazo, puede romperse la trompa de Falopio y entrar en shock hipovolémico provocado por el sangrado interno, y mortal para el embrión que no puede desarrollarse fuera del útero. La mitad de los casos, se resuelven sin tratamiento, porque se abortan fácilmente. Los otros, deben ser intervenidos de urgencia, para salvar a la madre.

Hay estudios que indican que sucede en 1’6 % de los embarazos.

 

Causas del embarazo ectópico

Se produce por un trastorno de la fisiología de la reproducción, cuando el movimiento del óvulo a través de las Trompas de Falopio se bloquea o retrasa.

Puede suceder por: un defecto congénito en las trompas de Falopio, una cicatrización después de una ruptura del apéndice, endometriosis, múltiples compañeros sexuales, Enfermedad Inflamjatoria Pélvica (EPI), infecciones de transmisión sexual (ETS) como clamidia y gonorrea fundamentalmente, haber tenido un embarazo ectópico antes, una cicatrización a raíz de infecciones pasadas o cirugía de los órganos femeninos, ser portadora de DIU o ligadura de trompas, mayor de 35 años, tu madre tomó estrógenos durante tu embarazo (pregúntale a tu madre si eres mayor de 40 años) o someterte a algunos tratamientos de esterilidad

 

Síntomas del embarazo ectópico

Lo síntomas más frecuentes son: sangrado vaginal,  dolor pélvico constante de un solo lado del abdomen que puede ir aumentando en intensidad, dolor en el hombro, mareo, náuseas, trastornos intestinales y/o urinarios, etc. Si se rompe la Trompa de Falopio aparece gran malestar general, pérdida de conocimiento, sudores, taquicardia, shock hipovolémico.

4. Sexo en el embarazo

Las relaciones sexuales en el embarazo no se deben suspender como norma general, a no ser que exista algún riesgo, y el ginecólogo os recomiende no tener relaciones. Durante el embarazo es bueno sentir placer, amor, apoyo, unión con tu pareja, ternura, etc. Cuanto más disfrutes en tu embarazo de la vida en general, será mejor para tí y para tu bebé. Le das un baño de endorfinas estupendo. Es normal sentir algo de molestias, o sensaciones intensas durante el acto sexual, durante el orgasmo, o justo después, pero si no se te pasan al cabo de unos minutos, o si tienes dolor o hemorragia vaginal después de tener relaciones, llama a tu ginecólogo o matrona.

 

Una cosa que me gustaría destacar es que el sexo y la sexualidad son muy diferentes, y que incluso si no estás teniendo relaciones sexuales, la sexualidad puede todavía ser expresada. Las prácticas sexuales durante el embarazo dependerán de las creencias sobre el sexo y la sexualidad, las de tu pareja, los aspectos físicos y emocionales del embarazo.

 

Recuerda que la intimidad física va mucho más allá del sexo. Si no tienes ganas de tener relaciones sexuales o si tu ginecólogo te lo ha prohibido, podéis disfrutar de besos, baños, caricias relajantes, cenas románticas , masajes, masturbación mutua, abrazos; podéis acariciarlos y sentiros unidos a través de esa cercanía física y afectiva. También es importante que preguntes si puedes tener relaciones sin penetración, teniendo en cuenta que la penetración es una forma más de tener relaciones sexuales, y no es la única forma de tener un orgasmo.

 

Aunque no es fácil establecer cifras exactas, se ha publicado que aproximadamente el 40% de las embarazadas experimenta una disminución del deseo sexual, un 40%, también aproximado, no experimenta cambios destacables y un 20% experimenta un incremento del deseo sexual.

 

Los órganos genitales están mejor irrigados en el embarazo, que junto con el aumento de la progesterona y los estrógenos, pueden hacer que a muchas mujeres les aumenta la líbido, la mayor lubricación también ayuda a tener mejores relaciones sexuales, más placenteras y con orgasmos más intensos o duraderos, o sentir como unos calambres que nunca habías sentido. También pueden aumentar los sueños eróticos. Muchos hombres sienten admiración por su pareja y esto hace aumentar el deseo en ellos.

 

Si la mujer o el hombre no se sienten cómodos con el sexo durante el embarazo es importante ser tolerante, tener en cuenta que cada persona vive el embarazo de una forma, con miedos diferentes. Una cosa está clara, el diálogo es algo fundamental: ausencia de deseo, miedo de no gustarle, problemas técnicos debidos a tu metamorfosis física, deseos y necesidades cambiantes. Hablad de todo lo que pueda alterar vuestra vida amorosa, e intentar llegar a acuerdos respecto a este tema y otros en los que tengáis puntos de vista diferentes. El embarazo no es más que una etapa y tu vida de pareja volverá rápidamente a su curso normal.

 

 

 

Durante el primer trimestre

Puedes estar con mal estado general por motivo de las naúseas y/o vómitos, cansancio, irritabilidad, aumento de la sensiblidad del pecho, los altibajos emocionales, etc. y no apetecerte nada tener relaciones sexuales. Hay algunas mujeres que no integran los conceptos de sexo y embarazo juntos. También puedes tener miedo de hacerle daño al bebé, aunque es mucho más frecuente este sentimiento en los hombres, al igual que algunos pueden perder el deseo al ver los cambios que se producen en el cuerpo de su pareja.

El bebé está protegido por el tapón mucoso a la entrada del útero (en tu vagina) e impide que el semen pueda entrar hasta allí, y por la bolsa amniótica con el líquido amniótico que le hace de amortiguador y hace que sienta los movimientos y contracciones del útero durante el orgasmo como un placentero masaje.

 

Durante el segundo trimestre

La pareja está mucho más asaptada a la nueva situación. En este periodo te puedes sentir especialmente bien, ya que tu cuerpo se ha acostumbrado a la nueva situación y se ha vuelto más femenino: el pecho crece, las formas se redondean más. Y la tripita todavía es “manejable”. Al disminuir los malestares, comienza una etapa de equilibrio, y el interés por el sexo por lo general aumenta.

 

Durante el tercer trimestre

A algunos hombres la tripa les parece erótica. Los futuros papás sienten ahora que hay un tercero en la cama. A veces tienen la impresión de que ellas sólo se preocupan del pequeño y ellos han quedado relegados a un segundo lugar.

Las contracciones uterinas que se producen con el orgamos son muy suaves y no pueden  adelantar el parto. Aunque durante la eyaculación se segrega la hormona prostaglandina (que ablanda el músculo uterino y lo prepara para las  contracciones), la cantidad es tan pequeña que no estimula las contracciones. Es estímulo del pezón, que puede estar más sensible, sí es capaz de continuar las contracciones de parto, una vez que éste ya se ha establecido.

Iniciar un parto, o inducirlo, es mucho más difícil que de conseguir. Si solamente con tener orgasmos, con poner el semen en el cuello del útero y con estimularse los pezones, se desencadenara el parto…. no abría los problemas actuales para las inducciones ni los embarazos prolongados. Algunos ginecólogos y madres opinan que tener relaciones las últimas semanas del embarazo puede inducir contracciones de parto, sin embargo, un estudio médico publicado en la revista Obstetrics and Gynecology demuestra lo contrario.

El sexo antes del parto es un buen método para calmar al bebé, porque relaja y genera buen humor. Ahora puede ser más difícil encontrar una postura en la que no se interponga la tripa:

La postura del misionero (el hombre encima de la mujer) puede resultar más difícil.

Suele ser más cómodo para la embarazada ponerse encima del hombre (sentada o tumbada)

Que la penetración se haga desde atrás (esto es, tumbados con el hombre abrazando la espalda de la mujer o con la mujer a cuatro patas). En este último caso, la penetración puede ser más profunda, por lo que conviene ir más despacio.

No te preocupes, quien la sigue la consigue. Con un poquito de creatividad, seguro que encontrarán la manera de seguir disfrutando del sexo. El embarazo les da a algunas parejas la oportunidad de volverse creativos y probar nuevas posiciones. !Que lo disfrutes!

El deseo puede disminuir en los últimos meses antes del parto. En este momento quizás estés ya muy grande, incómoda, dolorida o cansada para hacer el amor cómodamente. Puede que no te sientas a gusto con el aspecto de tu cuerpo o estés preocupada por el parto, que ya está muy cerca.

Explícale a tu pareja cómo te sientes y asegúrale que le sigues queriendo. Es crucial mantener una buena comunicación y apoyarse mutuamente.

 

¿Cuándo hay que evitar el sexo?

Hay riesgos que pueden hacer necesario renunciar al sexo. Consúltalo con tu médico en los siguientes casos:

  • En caso de amenaza de aborto o de parto pretérmino. Si sangras o manchas y/o tienes contracciones.
  • Si han detectado algún problema en la placenta: insuficiencia placentaria, placenta previa…
  • En caso de riesgo de parto prematuro en los embarazos múltiples.
  • En caso de enfermedades como la diabetes, el asma o los problemas cardíacos.
  • Si se produce una rotura prematura de la bolsa amniótica.
  • Se debe consultar en casos de embarazos de alto riesgo.

 

¿Es seguro el sexo oral?

En general, el sexo oral es seguro durante el embarazo.

No es seguro que tu pareja te haga sexo oral durante el embarazo si tiene un brote de herpes en la boca o siente que le va a salir uno. Y durante el tercer trimestre, si tu pareja ha padecido herpes bucal alguna vez, debería abstenerse por completo de practicar el sexo oral, tanto si tiene síntomas como si no los tiene.

Si eres tú, la que practicas el sexo oral con él, no hay problema en que tragues su semen siempre y cuando estés segura de que tu pareja no tiene ninguna enfermedad de transmisión sexual, en el caso de no estar segura, deberás utilizar preservativo masculino o uno bucal.

Estas recomendaciones son medidas de precaución tanto si estás embarazada como si no lo estás.

 

¿Cómo puedo protegerme de las enfermedades de transmisión sexual?

Si corres el riesgo de ser infectada con una enfermedad de transmisión sexual , es decir, no tienes una relación de pareja exclusiva, con una persona que no padece ninguna infección, deberías utilizar preservativos cada vez que tienes relaciones con penetración y/o sexo oral y/o anal. Esto es una medida de prevención tanto si estás embarazada como si no lo estás.

La enfermedad de transmisión sexual que pueden afectar a tu bebé en el momento del parto vaginal es, un brote de herpes genital o si sientes que vas a tener uno (tú misma o tu pareja). Si tu pareja ha tenido herpes genital, tendrás que evitar las relaciones sexuales y otras formas de contacto genital durante toda la duración del tercer trimestre, aunque él no tenga ninguna lesión o síntomas.

Otra enfermedad, que causa muchas dudas, es el VPH. No pasa nada por tener relaciones sexuales con este virus, debes utilizar método de barrera para no contagiar a tu pareja. En el momento del nacimiento, no hay ningún problema. Si te han realizado una conización del cuello del útero para quitarte un CIN, entonces debes consultar con tu ginecólogo para ver si hay que hacer un cerclaje del cuello, para mantener el embarazo adelante y normalmente puedes tener un parto vaginal sin problema.

 

5. He sangrado en el embarazo. ¿Tengo que ir al médico?

A veces confundimos lo frecuente con lo normal. Es frecuente que hasta un 20-25% de las mujeres embarazadas tengan algún sangrado en un momento u otro del embarazo. No quiere decir que esto sea normal. Lo normal es no tener ningún sangrado durante el embarazo.

También hay que diferenciar entre una pérdida de sangre y una hemorragia. La pérdida de sangre es un sangrado ligero, parecido al que puedes tener cuando comienza tu menstruación o cuando termina.

A veces solamente notas manchas en la ropa interior. Su color puede ser rosa, rojo y hasta marrón (el color de la sangre seca). La hemorragia es un sangrado más intenso, como el de una regla en curso y puede ir acompañado de dolores. Ante una hemorragia SIEMPRE debes acudir a urgencias del hospital más cercano a donde estés. Si es una pérdida, debes acudir al ginecólogo habitual o a un hospital.

 

 

¿Posibles causas?

En el primer trimestre del embarazo, un sangrado puede ser una señal de posible aborto. También podría ser signo de embarazo ectópico. También puedes tener pérdidas de sangre, cuando sea la fecha en la que te tocaría tener la menstruación; esto se debe a la implantación del embrión en el útero.  Excepcionalmente, puede ser un embarazo molar. Ante una pérdida o hemorragia, con o sin dolor, en el primer trimestre debes acudir al médico o un centro sanitario para hacer una valoración y una ecografía y/o análisis de sangre para saber definir la causa.

Otra causa puede ser haber tenido relaciones sexuales, porque el cuello del útero está más irrigado de lo habitual en el embarazo. También puede haber un pólipo que origina el sangrado. O una exploración vaginal reciente o citología. Hay afecciones que no están relacionadas con el embarazo que también pueden producir una pérdida de sangre. Las infecciones vaginales (como la candidiasis o la vaginosis bacteriana) o las infecciones de transmisión sexual (como la tricomoniasis, la gonorrea, la clamidia o el herpes) pueden provocar irritación o inflamación en el cuello del útero. Estas causas pueden ocurrir en cualquier momento del embarazo.

En el tercer trimestre, el desprendimiento de placenta, también puede originar pérdidas de sangre y/o hemorragias. Suele acompañarse de un dolor abdominal agudo. Ante un sangrado en el tercer tirmestre es importante acudir al hospital más cercano para comprobar el bienestar de la mamá y del bebé. Posiblemente con una ecografía para comprobar cómo está la placenta porque también puede haber perdidas o hemorragias con una placenta previa, esto puede ser que lo conozcas porque te lo habrán dicho en las ecografías. Debes acudir a tu ginecólogo o acudir a urgencias, para valorar el estado de la placenta. Siguiendo con la placenta, puede haber un hematoma entre ésta y el útero, se denomina, hematoma retroplacentario y requiere observación por parte del ginecólogo mediante ecografías para valorar su evolución.

Otra causa de sangrado es el inicio del parto, será posiblemente que tu cuello se está dilatando y explulsarás el tapón mucoso, que puede ser rosado o marrón. Si estás de menos de 37 semanas, será un parto prematuro y deberás acudir al hospital. Si por el contrario estás de más de 37 semanas, es señal de que tu parto está comenzando y debes estar tranquila y alegre por este motivo.

Tras un sangrado en el embarazo, no deberás tener relaciones sexuales hasta que dejes de sangrar y según el origen, el ginecólogo te recomendará reposo o vida normal. Si eres RH -, quizá sea conveniente según el origen del sangrado, poner la gammaglobulina anti RH.

6. ¿Cómo saber si estoy de parto?

Es muy importante que confíes en tu cuerpo para empezar y continuar bien el parto. Nuestro cuerpo está perfectamente preparado para gestar a nuestro bebé, y para tener un parto sin complicaciones, como mamíferos que somos. También estamos preparadas para la lactancia. Algunos de los factores que afectan al parto incluyen la salud, nutrición, forma y tamaño de la pelvis,  presentación del bebé, la preparación para el parto, la práctica de ejercicios, y las técnicas de relajación.  El apoyo emocional que recibes durante el parto es fundamental para el transcurso del mismo, junto con cualquier intervención médica, pueden afectar al parto, tanto positiva como negativamente.

El parto se desencadena por cambios hormonales que surgen entre el bebé y la madre. Según diferentes teorías, cuando el bebé está maduro y preparado para nacer da una señal hormonal por la cual, el cuerpo de la madre comienza a generar más oxitocina para iniciar las contracciones de parto.  A veces el útero también interviene, por ejemplo en el caso de embarazos múltiples y adelanta el proceso cuando ya hay demasiado volumen.

Influyen también otros factores que pueden atrasar o adelantar el nacimiento como: factores hereditarios, constitución de la madre, rotura temprana de la bolsa (que suele ser por estrés) o exceso de líquido amniótico entre otros.

Cambios físicos

El descenso del abdomen, en las primerizas sucede 2 a 4 semanas antes del parto pero puede suceder incluso antes. En las mujeres que ya han tenido más hijos, el bebé puede descender unas horas antes o en el momento del parto.

Generalmente la cabeza del bebé es la primera parte que entra en la pelvis, se encaja. Esto hará que respires mejor, que las digestiones no las notes tan pesadas y disminuirá la acidez estomacal, sin embargo, ahora el útero va a presionar la vejiga y tendrás necesidad de orinar más frecuentemente y con menos cantidad.

Conforme se acerca el parto es común que te sientas cansada o con un exceso de energía. Algunas mujeres tienen una necesidad enorme de limpiar su casa y preparar todo para la llegada del bebé. A esto se le conoce como “ Hacer el nido”.

Los altibajos emocionales que aparecen poco antes del parto se deben a los nuevos cambios hormonales que suceden en tu cuerpo. Son similares al síndrome premenstrual y pueden ser más agudos tras el parto durante aproximadamente 10-15 días.

Otros síntomas parecidos a los del síndrome premenstrual como hinchazón del vientre y calambres, hinchazón y tensión en el pecho, mayor o menor somnolencia, variación en los ritmos de sueño y vigilia, etc.

Puedes tener diarrea y/o náuseas durante unas horas antes del parto o durante el mismo.

Puedes sentir un dolor de espalda, que no es el habitual de los últimos meses del embarazo, sino una molestia que corre en una banda en la parte baja de la espalda y se extiende hacia los lados del vientre. Puede ser una sensación de la que casi no te des cuenta hasta un dolor que te moleste bastante.

También puedes tener unas molestias parecidas a las de la menstruación. Puedes sentirlas como una sensación ligera o desagradable permanente. Habitualmente se transforma luego en contracciones más fuertes que siguen con los pródromos de parto.

La hormona “Relaxina” durante el embarazo, ha suavizado tus ligamentos, por eso andas más torpe, te tuerces los tobillos, se te caen las cosas de la mano… Puedes notar que todo tu cuerpo esta como “suelto”. No te preocupes, esta es la forma que tiene la naturaleza de abrir tu pelvis para que el bebé pueda llegar al mundo.

Expulsión  del tapón mucoso o “flujo con sangre”

Las contracciones Braxton Hicks realizan el trabajo preliminar de afinar y quizás abrir un poco el cuello del útero. Producen cambios en el tejido conectivo del cérvix y hacen que se pueda expulsar el tapón mucoso, una cantidad pequeña de flujo mucoso y espeso que ha mantenido sellado el cuello del útero durante los últimos nueve meses.

Si ya has dado a luz anteriormente, es más probable que el cuello del útero se dilate un centímetro o dos antes del inicio del parto. Esto no significa que el parto sea inminente, puede tardar desde horas hasta días.

Puede que pierdas todo el tapón de una sola vez, o en forma de flujo vaginal intenso durante varios días, también puede ser que no te des cuenta. El flujo puede estar teñido de sangre (y ser de color marrón, rosa o rojo). Las relaciones sexuales o un tacto vaginal también pueden afectar el tapón mucoso y provocar un flujo sanguinolento, incluso si el parto no va a empezar en los próximos días.

Rotura de la bolsa de líquido amniótico

En un 10% de casos puede producirse una rotura prematura de membranas, es decir que se rompa la bolsa de las aguas antes del inicio del parto. No siempre es fácil identificar cuando se ha producido esta rotura y en caso de duda es recomendable colocarse una toalla limpia sobre la bragita y tras vaciar la vejiga y limpiarte bien, valorar si se empapa al cabo de un rato con un líquido claro como agua del grifo. Frecuentemente se inician las contracciones al cabo de unas horas de romper aguas de forma prematura (según algunos estudios el parto comenzará en el 60% de las mujeres en 24 horas, y hasta en el 90% en las primeras 48 horas desde la rotura, pero si no es el caso se procede a una inducción del parto).

En el caso en que las aguas sean claras, como si se te escapa el pis, tiene olor a semen o lavandina, no hace falta acudir de inmediato al hospital, puedes darte una ducha, recoger sus cosas y acudir al centro donde vayas a dar a luz tranquilamente. Si las aguas fueran de un color teñido de verde o rojo, deberás ir más deprisa al centro hospitalario.

Si se ha roto la bolsa, evita que se meta algo dentro de tu vagina. No tengas relaciones sexuales ni te des lavados.

Los pródromos del parto

Son los signos de que el parto se aproxima, pero todavía no estás de parto. No suelen ocurrir en el mismo orden en todas las embarazadas ni con la misma intensidad, incluso la misma mujer puede tener señales de parto próximo diferentes en diferentes embarazos.

El síntoma más frecuente suele ser la aparición de contracciones uterinas que son irregulares y no aumentan en intensidad. Se detienen fácilmente.. El útero se endurece durante 30 segundos aproximadamente y puede ir acompañado de dolor abdominal o lumbar, también puede ser que no te molesten nada.

Estas contracciones provocan cambios en la consistencia del cuello del útero, que se hace más blando, cambios en su longitud, se acorta o borra, cambios en su posición, se centra de forma que ya no está tan posterior en la pelvis y cambios en su dilatación ya que puede empezar a abrirse y llegará a 10 cm. de dilatación para que nazca tu bebé.

Sin embargo, es probable que el parto haya comenzado si las contracciones aumentan cada vez más en duración, intensidad y frecuencia. Pueden producirse aproximadamente cada 10 minutos al principio, pero no cesarán ni se reducirán hagas lo que hagas. Y cuando llegue el momento, se volverán más dolorosas y próximas entre sí, llegando a ser cada 3-5 minutos. En algunos casos, las contracciones fuertes y regulares empiezan de repente. Es diferente para cada mujer y en cada embarazo.

Si tu embarazo no presenta complicaciones, será mejor que te quedes en casa hasta que las contracciones duren aproximadamente un minuto cada una, y empiecen a ser cada cinco minutos, durante más o menos una de hora. La frecuencia de las contracciones se mide desde el comienzo de una contracción hasta el comienzo de la siguiente. Hoy en día hay APP  para medir la duración y la frecuencia de las contracciones.

Sin embargo, si las contracciones no aumentan de manera constante en su duración, ni intensidad ni se dan cada vez más cerca una de la otra, causando que el cuello del útero dilate de manera progresiva, lo más probable es que lo que estés sintiendo sea lo que se conoce como “falso parto”.

 

¿CÓMO SE DISTINGUEN DE LAS DEL PARTO?

  • Estas contracciones no son regulares, es decir, ahora llega una, la otra a los 20 minutos y otra a los 40 minutos y sigues así todo el día pero quizás al día siguiente no tienes ninguna.
  • Son molestas pero realmente no aumentan en intensidad de dolor o puede que una duela y la otra casi no.
  • Al cambiar de posición o al reposar, se paran.
  • Puedes mantener una vida “normal”, pasear, charlar, comprar, dormir algún ratito, tienes hambre, ducharte, relajarte, ver una película o escuchar música, etc. Las de parto, te van a impedir hacer todas estas cosas y te tienes que centrar en cada contracción.
  • Aunque no son las contracciones que indican que el parto ha comenzado, actúan iniciando los cambios del cuello del útero haciendo que se vaya ablandando y adelgazando para facilitar la dilatación en el momento del parto. Si tienes dudas, consulta a tu médico.

Y por último, aunque tu embarazo no haya tenido complicaciones hasta el momento, vete al hospital, en las siguientes situaciones:

  • Tienes una contracción continua que no cede.
  • Dejas de sentir a tu bebé.
  • Tienes sangrado vaginal, dolor abdominal fuerte y constante, o fiebre.
  • Comienzas a tener contracciones antes de la semana 37 o tienes algún otro síntoma de parto prematuro.
  • Tienes dolores de cabeza severos o persistentes, cambios en la visión, dolor intenso o mucha molestia en el estómago, tensión arterial elevada o muchos edemas.

7. ¿Qué es el tapón mucoso?

Otra de las dudas más importante durante el embarazo es lo concerniente al tampón mucoso. Es un conjunto de secreciones mucosas que se acumulan en el cuello del útero desde la quinta y sexta semana del embarazo. Este tapón cervical mucoso está secretado por el epitelio monoestratificado mucosecretor simple del canal cervical, está compuesto por un gel hidratado, con alrededor de un 90 % de agua y el resto de glucoproteínas del tipo de mucopolisacáridos, que le confiere la consistencia mucosa característica.

Está formando una barrera que aísla al útero de la vagina y evita que entren bacterias.

 

¿Por qué se desprende?

Porque el cuello del útero, ha empezado a ensancharse y acortarse,  el tapón queda sin tanta sujeción, con lo cual se cae.
En el embarazo a término la expulsión marca la inminencia del parto, que puede extenderse no solamente en horas sino en días, pero la mayoría de las veces es un signo de pródromos de parto. Si es tu primer parto, puede iniciarse en unos días; pero si es el segundo, es más probable que comience en las horas siguientes a su expulsión.

¿Cómo lo notas?

Hay mujeres que no se percatan de haberlo expulsado, puede ocurrirte al ir al baño o expulsarlo poco a poco, en forma de flujo vaginal intenso que dura varios días  parece clara de huevo. Las que sí lo notan, normalmente al limpiarte o en tu ropa interior, comprueban que es una sustancia espesa y viscosa de color transparente, blanco, amarillento, rosa (con hilillos de sangre) o marrón.

Las relaciones sexuales o un tacto vaginal a finales del embarazo también pueden afectar el tapón mucoso y provocar un flujo sanguinolento, incluso si el parto no va a empezar en los próximos días.

¿Cuándo ir al médico?

Si expulsas el tapón mucoso antes de las 37 semanas de embarazo, es importante que llames a tu médico para descartar una amenaza de parto prematuro. Si se pierde bastante antes del parto y el embarazo continúa con normalidad, el tapón mucoso tiene la capacidad de regenerarse en un par de días, y eso ayuda a seguir protegiendo al bebé de infecciones.

8. Modificaciones del cuello del útero en el preparto

El cuello uterino o cérvix, es una banda fibromuscular en forma de cilindro que comunica la vagina con el útero y mide aproximadamente de 3 a 4 cm de largo y 2,5 de diámetro. Para que el parto se produzca por vía vaginal, debe realizarse el borramiento y la dilatación del cuello uterino para dejar paso al bebé. 

 

Por la acción de distintas hormonas, como las prostaglandinas y la oxitocina, el cuello uterino experimenta una serie de cambios morfológicos y bioquímicos: se ablanda y se acorta hasta desaparecer. Se producen las contracciones que hacen que las fibras musculares se vayan estirando, de tal forma que cada vez son más delgadas y así se consigue que se vayan abriendo y desapareciendo. Una vez finalizado el borramiento, el cuello queda como un anillo (anillo cervical) de la textura de un papel de fumar, y comienza la dilatación propiamente dicha. En los segundos partos, se produce a la vez el borramiento y la dilatación, lo cual hace que sea más rápido el tiempo total del preparto y del parto.

 

La dilatación y el borramiento del cuello del útero se mide mediante una exploración vaginal. Éste es uno de los parámetros que se tiene en cuenta para reconocer si se ha iniciado el parto.

 

En el preparto, el cuello uterino se borra hasta un 50%. A partir de este momento, comienza el parto si se dan otras dos condiciones, como la dilatación de más de 3 cm. y las contracciones rítmicas con una frecuencia alrededor de los 5 minutos.

 

En alguna de estas dos fases de dilatación, al borrarse y dilatarse el cuello del útero podría expulsarse el tapón mucoso que sella la entrada a modo de barrera para proteger el útero de posibles infecciones.

Existen distintos factores que pueden modificar estos periodos de dilatación haciéndolos más cortos o más largos. Si el cuello del útero está duro, posterior o no está borrado del todo, la dilatación será más lenta.  Si la cabeza del bebé baja y se apoya bien, la dilatación será más rápida que si está alta y no presiona bien sobre el cuello. También influye si hay diástasis de rectos abdominales y por ese motivo la cabeza no puede colocarse bien y “bajar”. Otro factor es si se rompe la bolsa del líquido aminiótico, porque se elimina el líquido que hay entre la cabeza y el cérvix consiguiendo acelerar el parto al aumentar la intensidad, frecuencia y duración de las contracciones.

Estas son las dudas más importantes o habituales que se suelen tener de forma general durante el embarazo, pero a título personal si quieres consultar algo que te preocupa, o quieres llevar un embarazo tranquilo, acompañado y seguro, ponte en contacto conmigo y estaré a tu lado en todo lo que necesites…

MARINA FERNÁNDEZ

Formada como Enfermera y Matrona, o como también me gusta decir, comadrona. Desde hace años me dedico al acompañamiento del embarazo, parto natural y/o parto en casa por vocación, porque creo en ello, porque creo en la mujer empoderada, porque creo en la perfección de la naturaleza.

Certificada en Parto en el Agua por Bárbara Harper y como asesora de lactancia IBCLC

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MARINA FERNÁNDEZ

Matrona experta en Acompañamiento al Parto Natural

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